¿Qué es el esquema corporal?

Desde aquí, siempre se ha dicho que un peso saludable debe calcularse de acuerdo a factores como la altura, contextura física, edad, nivel de actividad física, sexo, entre otros.

Es cada vez más común que haya una sensación de insatisfacción con el propio cuerpo. En este caso, es muy posible que haya una distorsión del esquema corporal.

Imagen del propio cuerpo

Existe una distorsión de la imagen corporal cuando se está preocupado sobremanera por el sobrepeso; cuando se observa todo teniendo en cuenta el peso; cuando cuesta mirarse al espejo; o cuando uno no se reconoce a sí mismo al bajar o al aumentar.

Estos trastornos se dan con mayor frecuencia en las mujeres, pero esta situación está cambiando estos últimos años debido a que los hombres también se ven influidos por los parámetros sociales.

Los que pueden acceder a una visión adecuada de las medidas del cuerpo pueden tener una mayor motivación para seguir la dieta; aprenden a respetar los tiempos del propio cuerpo, pueden prevenir mejor el sobrepeso; mejoran las relaciones sociales y sexuales por la propia aceptación y por superar las inhibiciones; y aumentan su autoestima.

Cómo corregir la percepción del cuerpo

Hay una serie de ejercicios que se pueden hacer para acercarse un poco más a la realidad. Por ejemplo, mirarse al espejo con frecuencia y reconocer cada parte, de frente y perfil. Mirarse sólo del pecho para arriba implica un proceso de negación de la propia corporalidad.

Comparar las prendas de vestir, las que ya no se usan con las actuales para saber si se ha bajado o subido de peso y cuánto. La ropa ayuda a disimular el sobrepeso pero también para engañarse a uno mismo. Usar ropa no adecuada a la contextura física, es un signo de que el esquema corporal no se ajusta a la realidad.

Tomarse las medidas en el caso de notar algún cambio y compararlas con las anteriores. Sacarse fotos o grabarse en una cinta de vídeo de cuerpo entero y observar las imágenes a medida que pasa el tiempo.

Hacer ejercicio siempre ayuda a tomar conciencia del propio cuerpo y a mejorar el equilibrio y a manejarse con más soltura. Manejar el propio esquema corporal y aceptarse son los primeros pasos para lograr el cambio.

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