Consejos para comenzar con la actividad física

Elegir la actividad física que acompañará nuestra dieta no es tarea fácil. Debemos pensar en todo: dónde, cuándo, cómo. Que no sea lejos, que no nos resulte molesto ir, que nos guste la actividad. Muchas veces, el entusiasmo inicial no nos deja ver ciertas complicaciones que a la larga nos hacen desistir.

Antes de empezar

Lo primero que tenemos que hacer antes de iniciar cualquier actividad física, es realizarnos un chequeo completo. El médico nos podrá decir si estamos aptos o no para la actividad física y qué nos recomienda.

La elección de la actividad

Lo primero y principal es elegir una actividad que nos resulte placentera. De nada nos sirve empezar el gimnasio o ir a correr a una plaza durante una hora diaria si no nos gusta. El cansancio mental será peor que el físico.

Para evitar esta circunstancia, es importante elegir algo que realmente nos guste. Otros factores a tener en cuenta son la cercanía, el tiempo que nos llevará ir, realizar la actividad y volver a nuestro hogar y el equipamiento necesario.

Si el factor económico es importante, busca una actividad gratuita o de bajo costo. En caso de que no encuentres, puedes armar una y realizarla en un parque.

Crear el hábito del movimiento

Entender que no vamos a ser campeones olímpicos de natación ni tener abdominales marcados en un mes es la parte más difícil de empezar. No tenemos que sobreexigirnos y generarnos falsas expectativas. Hay que ir despacio, al ritmo de cada uno.

Demasiado esfuerzo sólo conducirá al fracaso. Podemos causarnos lesiones que afectarán nuestra salud tanto física como mental. Debemos empezar con una rutina sencilla e ir aumentando poco a poco la intensidad. Empezar con quince o veinte minutos y luego, ir incrementando de a cinco o diez minutos cada dos o tres semanas es ideal.

No sólo es importante ir al gimnasio o a un club, también tenemos que integrar el ejercicio a nuestra vida cotidiana. Arma una rutina sencilla que puedas seguir diariamente en casa, sal a caminar o corre un par de vueltas a la manzana, eso también nos ayudará a crear un hábito.

Buscar un compañero

Encontrar otra persona con la que compartir la actividad ayudará a mantener la motivación y a sostener la actividad a largo plazo. El apoyo de un amigo puede ser un gran aliciente, ¡así que busca con quien empezar!

Evita los imprevistos

Arma el bolso con los elementos necesarios, la ropa y la rutina con anticipación. Ten todo listo unas horas antes. Si no concurres a una actividad programada, ¡Prográmatela! No dejes el ejercicio “para cuando tengas tiempo”. Dale un día, horario y duración determinadas.

Planea con antelación quién se ocupará de tus quehaceres, calcula el tiempo de viaje y cuánto estarás fuera. No dejes nada librado al azar.

Evita los apuros y las llegadas tarde ya que atentan contra tu constancia.

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